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Qué diferencia hay entre el jamón ibérico y el serrano

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Al adentrarnos en el mundo del jamón en España, nos encontramos con dos variedades que destacan por su sabor y tradición: el jamón ibérico y el jamón serrano. Aunque a primera vista puedan parecer similares, existen diferencias significativas que afectan su sabor y textura. Es por eso que en Tienda Maruja nos especializamos en ofrecer productos de alta calidad que satisfacen el paladar de nuestros clientes, y por ello, es fundamental entender estas diferencias.

¿Son lo mismo el jamón ibérico y el serrano?

No, el jamón ibérico y el jamón serrano no son lo mismo. A pesar de que ambos son productos icónicos de la gastronomía española y se pueden encontrar en tiendas y restaurantes a lo largo de todo el país, presentan diferencias significativas en cuanto a la raza del cerdo de la que provienen, su dieta, la infiltración de grasa en la carne y su sabor final. Estas diferencias afectan directamente la textura, el sabor y la calidad del producto final, haciendo que el jamón ibérico y el jamón serrano ofrezcan experiencias culinarias distintas.

diferencias entre jamon iberico y serrano

Diferencias existentes entre el jamón ibérico y el jamón serrano

Para apreciar completamente lo que cada tipo de jamón tiene para ofrecer, es importante detallarse en las características que los distinguen:

La raza del cerdo

El jamón ibérico se produce exclusivamente de cerdos de la raza ibérica, una especie autóctona de la Península Ibérica, la cual es conocida por su capacidad para almacenar grasas que se infiltran en el músculo, lo que contribuye a la textura y el sabor característicos del jamón ibérico.

En cambio, el jamón serrano se elabora a partir de varias razas de cerdos, principalmente de raza blanca, como Duroc, Landrace o Pietrain, y tienen una menor infiltración de grasa en comparación con los cerdos ibéricos.

La dieta del cerdo

Los cerdos que se destinan a la producción del jamón ibérico suelen alimentarse de una dieta rica en bellotas durante la montanera, el periodo final de su engorde en libertad dentro de dehesas arboladas, lo que es fundamental para el desarrollo del sabor y la calidad del jamón.

Por otro lado, los cerdos destinados al jamón serrano se alimentan de cereales y piensos, lo que impacta directamente en la textura y el sabor del jamón final, siendo generalmente menos complejo en comparación con el de bellota.

Tiempo de curación

El tiempo de curación es otro aspecto importante donde estos dos tipos de jamón divergen. El jamón ibérico suele curarse durante un periodo que puede variar de 36 A 48 meses, o incluso más, lo que facilita una mayor concentración de sabores y una textura más profunda.

El jamón serrano, por su parte, tiene un tiempo de curación más corto, generalmente entre 14 y 36 meses, dependiendo del tamaño del jamón.

Infiltración de grasa

La infiltración de grasa es más prominente en el jamón ibérico debido a la raza del cerdo y su dieta rica en bellotas. Esta grasa no solo mejora la textura, haciéndola más jugosa y tierna, sino que también contribuye a un sabor más rico y matizado.

En contraste, el jamón serrano tiene una menor infiltración de grasa, lo que se traduce en una textura más firme y un sabor más suave.

El sabor

El sabor del jamón ibérico es complejo y rico, con notas que pueden recordar a frutos secos debido a la dieta de bellotas. Es un sabor profundo que persiste en el paladar.

Por otro lado, el jamón serrano, aunque delicioso, tiene un sabor más sutil y menos complejo, con una presencia menos persistente en boca.

Procedencia

Finalmente, la procedencia también juega un papel importante, ya que el jamón ibérico se produce principalmente en las regiones del suroeste de España, como Extremadura, Salamanca, y Andalucía, donde concretamente en Tienda Maruja lo criamos en el Valle de los Pedroches en Córdoba. Los jamones ibéricos de estas regiones son altamente valorados y protegidos por denominaciones de origen.

El jamón serrano, aunque se produce en muchas regiones de España, no está tan ligado a una zona específica y es más común en el mercado. Los jamones de Trevelez, por ejemplo, son un tipo de jamón serrano conocido por su calidad y su método de curación en un clima particular.

En conclusión, aunque ambos tipos de jamón son deliciosos, las diferencias entre el jamón ibérico y el jamón serrano son notables y fundamentales para entender su calidad y sabor. En Tienda Maruja, nos enorgullecemos de ofrecer ambos tipos, asegurando siempre la mejor calidad y satisfacción para nuestros clientes.

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